El Capítulo 13 del tratado (los textos completos están publicados en la página web del Ministerio de Comercio Exterior) dispone que en tres meses deberán estar listos los requisitos para la denominada 'entrada temporal de personas de negocios’.
Gracias a esta disposición, los peruanos y los chilenos que quieran desarrollar negocios, hacer comercio, invertir o brindar sus servicios como profesionales o técnicos en el país vecino contarán con un trato preferente para cumplir con sus objetivos. No obstante, la disposición aclara que se trata de una medida temporal, y no es aplicable para una residencia o empleos permanentes.
NEGOCIOS FÁCILES. Para el caso de los visitantes de negocios, estos podrán desempeñarse en reuniones y consultorías; investigación y diseño; inversiones; cultivo, manufactura y producción; comercialización; ventas; servicios posteriores a la venta y servicios generales. Ni las autoridades peruanas ni las chilenas podrán exigir a estos ciudadanos procedimientos previos de aprobación, peticiones ni pruebas de certificación laboral.
Por su parte, los profesionales y técnicos podrán ingresar a territorio vecino para efectuar sus actividades como subordinados o independiente so para desempeñar funciones de capacitación relacionadas a sus carreras. Perú y Chile tendrán que elaborar una lista para definir quiénes se ajustan a este beneficio.
“Con el nuevo TLC, vamos a tener una serie de reconocimientos de las carreras y títulos profesionales que ya no requerirán ser revalidados en el país vecino. Es un tratado más complejo y que va más allá del comercio y de las inversiones”, explicó Morales.
Dijo, incluso, que si un peruano tiene su seguro social en Perú y se jubila en Chile podrá recibir los beneficios previsionales y de salud en la nación del sur. “Todo esto hace que se rompa la frontera, como ocurre con la Unión Europea que tiene una misma moneda y objetivos similares. Pienso que ese debe ser el mismo camino que debe tomar Sudamérica”, sostuvo.
COMERCIO DE OPORTUNIDADES. Las cifras del intercambio comercial con el vecino del sur son auspiciosas. En el año 2000, las exportaciones peruanas sumaban apenas los US$600 millones. El año pasado, las ventas superaron los US$1,800 millones; es decir, los despachos al mercado chileno se han triplicado en los últimos ocho años. No obstante, el 77% de lo exportado proviene de los sectores tradicionales (minerales, harina de pescado, petróleo, café y algodón), según información de la Asociación de Exportadores (ADEX).
Por ello, un estudio de la consultora Proexpansión señala que 26 productos peruanos tienen oportunidades en el mercado chileno, los cuales corresponden a los sectores agroindustria; textil y confecciones; pesca y acuicultura; no maderables y materiales colorantes; artesanía y joyería; entre otros. Estos totalizan importaciones por US$1.2 mil millones, de los cuales, el Perú tiene una participación de apenas 3%.
“El mercado chileno tiene un notable dinamismo e importancia para las pequeñas y medianas empresas. Su cercanía, su alto grado de apertura, los bajos costos de transporte, la sólida vinculación empresarial y las preferencias arancelarias del TLC, lo convierten en un destino sumamente atractivo para el Perú”, refiere el estudio.




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